Crónicas Ayudar Jugando
Escuchando: My Melancholy Blues - Queen
Procedo a contar las crónicas de estas Ayudar Jugando, celebradas este fin de semana. El balance es mas o menos positivo. No han sido las mejores en general, pero si hay que recordar algunas AJ en especial, probablemente sean estas, aunque solo sea por la partida que jugamos con Ricard Ibañez. Pero vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador (vaya puta frase mas sobada).
Llegamos por la mañana, intentando llegar pronto. Pero como no me encontraba demasiado bien, fuimos tarde, como media hora. Aun así ibamos con tiempo. Llegamos a barna, aparcamos por la uni y nos fuimos hacia el lugar con el metro. Llegamos y fuimos a una cafetería donde hacen unos cafes buenísimos, en especial uno llamado "Bicherín" que es como un capuccino. Desayunamos y decidimos irnos a las AJ ya. Como eran las diez y media, ya pensamos que no podriamos apuntarnos a la partida de Ricard Ibañez.
Pequeño inciso: Ricard Ibañez es el creador de dos grandes juegos de rol donde los haya: Aquelarre, básado en la época medieval española y donde todos los mitos y leyendas como el señor de las moscas, los lobisomes, los arcángeles y otros elementos de superstición de la época, eran reales en cierto modo y Capitán Alatriste, de tenor mas realista ambientado en la españa del Siglo de Oro. Dicho autor es famoso por ello y por sus partidas, que siempre prometen diversión y risas a mas no poder.
Por todo ello, pensabamos que no podriamos apuntarnos (cinco personas) a su partida, dado que tienden a llenarse las primeras. Pero se dio la casualidad que cuando llegamos, el hombre que apunta las partidas estaba montando el chiringuito y fuimos los primeros en llegar a esa mesa, mientras el resto de gente estaba entretenida en la Tienda Solidaria comprando libros y manuales a precio de risa. Así pues, en avalancha nos apuntamos a la partida de Ricard Ibañez, que iba a ser de Aquelarre y por la mañana.
Y cuando ya nos estabamos preparando, Ricard vino y nos dijo que si no nos importaba que jugaramos la partida de Cthulhu que iba a dirigir por la tarde, ya que por la mañana prefería hacer una partida de Zombies. Nos preguntó que si conociamos el Zombies, y casualmente llevaba el mio en la mochila :P
Asentimos y dijimos que no habia problema alguno, aunque creo que hubo un poco de confusión porque creemos que Ricard pensó que ibamos a jugar nosotros al Zombies también mientras que nosotros pensamos que jugar al Zombies por la mañana y al Cthulhu por la tarde sería mucho acaparar Ricard Ibañez y que el resto de roleros se iban a picar un poco, así que nos apuntamos a otra partida, llamada Reflejo.
Así pues, estuvimos jugando a Reflejo, un juego de rol bastante curioso, aunque fue solo una partia introductoria. Ya pondré una reseña en otro momento. Solo vimos de que iba el juego y no pudimos hacer gran cosa. Estuvo entretenido, pero claro, ante la promesa de lo que se avecinaba... Salimos satisfechos, aunque mas tarde nos supo a poco, comparado con esa partida de Cthulhu.
Cerraron el local a eso de las dos y nos fuimos a comer. Comida en el Pans & Company, con su menú con bravas y cola grande. Siempre me gusta comer en el Pans o en el Boccatta. La comida no es tan asquerosa como por ejemplo en el Burger King o el McDonalds y la cantidad es suficiente para dejarte mas o menos saciado, aunque alguna vez me he comprado un segundo bocadillo, pero eso ya son casos extremos. Después volvimos a la cafetería de antes a por un cafelito. Acabé tomandome un te, aunque estaba muy soso. Diez en café, pero cero en te.
Habiamos quedado a las cuatro y media con Ricard Ibañez para la partida de Cthulhu, y ahí estabamos, puntuales a la cita. Nos presentó a su sobrina, la cual también iba a jugar, y nos dijo que fueramos eligiendo personaje mientras venía otra persona más, un amigo suyo al cual aun tenía que hacerle la ficha.
La partida no la resumo aquí, ahora después haré otro post poniendola, porque se merece un post para ella sola. Seguiré relatando el resto de las CLN. Solo diré por ahora que fue una partida tremendamente divertida, con momentos de gran tensión, de muchas risas y por lo tanto inolvidable. Me dolió la tripa de reir y me saltaron lágrimas.
Después pasamos por la tienda solidaria. Libros por dos euros, manuales por uno. Me compré un modulo de Vampiro llamado Los Angeles Nocturno, que es un escenario para jugar a Vampiro. También adquirí dos libos mas de la Compañia Negra (dos euros cada uno), uno de novela negra y Norda se llevó otro libro más que me tendrá que decir si la recomendación que nos hicieron fue buena o que. Nerwood se cogió otro libro igual que el mio de novela negra y con todos ellos, nos regalaron otro mas, titulado los Dientes del Dragón, de fantasía medieval, pero ambientado en Europa. Promete mucho.
Y ya nos fuimos a casa. Crea, Bartserk, yo y Norda cenamos en un chino buffet libre, donde la comida estaba bastante pasable, y ciertas cosas incluso buenas. Pero nos tomamos un chupito de licor de flores, de hecho dos, que a mi me sentaron como un tiro, y no por el alcohol (que aquí un campeón aguanta perfectamente cinco chupitos de tequila antes de empezar a perder la ropa sin poder evitarlo).
Al día siguiente, Nerwood no vino, así que solo quedabamos cuatro, aunque allí teniamos que encontrarnos con la hermana de Bartserk. Llegamos, y para nuestra decepción, no habían mas partidas que una de Ricard, un vivo de no sabemos que juego y un torneo de Clay-o-rama que tampoco sabemos de que va. Nos quedamos algo extrañados de tan poca afluencia de juegos. Y en un momento de locura e inspiración, propuse hacer una partida de vampiro. No teniamos manual, ni fichas y por no tener, no tenía ni una partida preparada.
Sin embargo, tenía el subidón de adrenalina de ver dirigir a Ricard, de quien personalmente aprendí unas pocas cosas en solo una partida que espero poder aplicar en las próximas partidas (gracias maestro :)).
Y en principio, solo iban a jugar Norda, Crea, Bartserk y Martachú (la hermana de Bartserk), pero a última hora, cuando terminabamos de hacer las fichas sobre papel blanco, aunque legales en un 93%, apareció un chico llamado Oriol, creo, y dijo querer apuntarse o dirigir el una de Edad Oscura. Le dejé que se apuntase, porque comprendí su situación, similar a la nuestra. Él tampoco tenía manual y decía que hacia un tiempo que no dirigia, asi que supongo que le gustó mas la idea de jugar que de dirigir.
La partida no fue gran cosa como tal, pero estuvo entretenida. Intenté mantener un ambiente mas o menos tenso, sin dejar muchas elecciones en manos de los jugadores, o en todo caso de hacerles pensar rápido. Así pasaba el tiempo sin más. Ricard estaba al lado, dirigiendo una partida de Aquelarre.
Mis jugadores respondieron bien, tomando decisiones y haciendo cosas y aunque no fue la mejor partida, al menos tampoco fue mala. Nota para el jugador de última hora, que llevando un Malkavian, amenizó bastante con sus locuras. Y así llegó el mediodia y luego ya fuimos a comer al Pans otra vez. Luego fuimos a buscar el coche y llevamos a Norda a la Estació del Nord, para que cogiera el autobús a las cinco y volviera para Zaragoza. Luego dejamos a Bartserk y a su hermana en el metro y finalmente regresamos a Manresa Crea y yo.
Ah si, me olvidaba, el domingo adquirí Washington Nocturno por otro euro. Y por lo que he leido de ambos módulos, no creo que me arrepienta del euro invertido en cada uno. Quizás si me hubieran costado veinte si, pero así...
Y aquí termina la crónica. Me he dejado cosas, quizás, pero los que vinieron ya las pondrán en los comments si quieren ;)
Hasta el próximo post. ¡Chaus!
Procedo a contar las crónicas de estas Ayudar Jugando, celebradas este fin de semana. El balance es mas o menos positivo. No han sido las mejores en general, pero si hay que recordar algunas AJ en especial, probablemente sean estas, aunque solo sea por la partida que jugamos con Ricard Ibañez. Pero vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador (vaya puta frase mas sobada).
Llegamos por la mañana, intentando llegar pronto. Pero como no me encontraba demasiado bien, fuimos tarde, como media hora. Aun así ibamos con tiempo. Llegamos a barna, aparcamos por la uni y nos fuimos hacia el lugar con el metro. Llegamos y fuimos a una cafetería donde hacen unos cafes buenísimos, en especial uno llamado "Bicherín" que es como un capuccino. Desayunamos y decidimos irnos a las AJ ya. Como eran las diez y media, ya pensamos que no podriamos apuntarnos a la partida de Ricard Ibañez.
Pequeño inciso: Ricard Ibañez es el creador de dos grandes juegos de rol donde los haya: Aquelarre, básado en la época medieval española y donde todos los mitos y leyendas como el señor de las moscas, los lobisomes, los arcángeles y otros elementos de superstición de la época, eran reales en cierto modo y Capitán Alatriste, de tenor mas realista ambientado en la españa del Siglo de Oro. Dicho autor es famoso por ello y por sus partidas, que siempre prometen diversión y risas a mas no poder.
Por todo ello, pensabamos que no podriamos apuntarnos (cinco personas) a su partida, dado que tienden a llenarse las primeras. Pero se dio la casualidad que cuando llegamos, el hombre que apunta las partidas estaba montando el chiringuito y fuimos los primeros en llegar a esa mesa, mientras el resto de gente estaba entretenida en la Tienda Solidaria comprando libros y manuales a precio de risa. Así pues, en avalancha nos apuntamos a la partida de Ricard Ibañez, que iba a ser de Aquelarre y por la mañana.
Y cuando ya nos estabamos preparando, Ricard vino y nos dijo que si no nos importaba que jugaramos la partida de Cthulhu que iba a dirigir por la tarde, ya que por la mañana prefería hacer una partida de Zombies. Nos preguntó que si conociamos el Zombies, y casualmente llevaba el mio en la mochila :P
Asentimos y dijimos que no habia problema alguno, aunque creo que hubo un poco de confusión porque creemos que Ricard pensó que ibamos a jugar nosotros al Zombies también mientras que nosotros pensamos que jugar al Zombies por la mañana y al Cthulhu por la tarde sería mucho acaparar Ricard Ibañez y que el resto de roleros se iban a picar un poco, así que nos apuntamos a otra partida, llamada Reflejo.
Así pues, estuvimos jugando a Reflejo, un juego de rol bastante curioso, aunque fue solo una partia introductoria. Ya pondré una reseña en otro momento. Solo vimos de que iba el juego y no pudimos hacer gran cosa. Estuvo entretenido, pero claro, ante la promesa de lo que se avecinaba... Salimos satisfechos, aunque mas tarde nos supo a poco, comparado con esa partida de Cthulhu.
Cerraron el local a eso de las dos y nos fuimos a comer. Comida en el Pans & Company, con su menú con bravas y cola grande. Siempre me gusta comer en el Pans o en el Boccatta. La comida no es tan asquerosa como por ejemplo en el Burger King o el McDonalds y la cantidad es suficiente para dejarte mas o menos saciado, aunque alguna vez me he comprado un segundo bocadillo, pero eso ya son casos extremos. Después volvimos a la cafetería de antes a por un cafelito. Acabé tomandome un te, aunque estaba muy soso. Diez en café, pero cero en te.
Habiamos quedado a las cuatro y media con Ricard Ibañez para la partida de Cthulhu, y ahí estabamos, puntuales a la cita. Nos presentó a su sobrina, la cual también iba a jugar, y nos dijo que fueramos eligiendo personaje mientras venía otra persona más, un amigo suyo al cual aun tenía que hacerle la ficha.
La partida no la resumo aquí, ahora después haré otro post poniendola, porque se merece un post para ella sola. Seguiré relatando el resto de las CLN. Solo diré por ahora que fue una partida tremendamente divertida, con momentos de gran tensión, de muchas risas y por lo tanto inolvidable. Me dolió la tripa de reir y me saltaron lágrimas.
Después pasamos por la tienda solidaria. Libros por dos euros, manuales por uno. Me compré un modulo de Vampiro llamado Los Angeles Nocturno, que es un escenario para jugar a Vampiro. También adquirí dos libos mas de la Compañia Negra (dos euros cada uno), uno de novela negra y Norda se llevó otro libro más que me tendrá que decir si la recomendación que nos hicieron fue buena o que. Nerwood se cogió otro libro igual que el mio de novela negra y con todos ellos, nos regalaron otro mas, titulado los Dientes del Dragón, de fantasía medieval, pero ambientado en Europa. Promete mucho.
Y ya nos fuimos a casa. Crea, Bartserk, yo y Norda cenamos en un chino buffet libre, donde la comida estaba bastante pasable, y ciertas cosas incluso buenas. Pero nos tomamos un chupito de licor de flores, de hecho dos, que a mi me sentaron como un tiro, y no por el alcohol (que aquí un campeón aguanta perfectamente cinco chupitos de tequila antes de empezar a perder la ropa sin poder evitarlo).
Al día siguiente, Nerwood no vino, así que solo quedabamos cuatro, aunque allí teniamos que encontrarnos con la hermana de Bartserk. Llegamos, y para nuestra decepción, no habían mas partidas que una de Ricard, un vivo de no sabemos que juego y un torneo de Clay-o-rama que tampoco sabemos de que va. Nos quedamos algo extrañados de tan poca afluencia de juegos. Y en un momento de locura e inspiración, propuse hacer una partida de vampiro. No teniamos manual, ni fichas y por no tener, no tenía ni una partida preparada.
Sin embargo, tenía el subidón de adrenalina de ver dirigir a Ricard, de quien personalmente aprendí unas pocas cosas en solo una partida que espero poder aplicar en las próximas partidas (gracias maestro :)).
Y en principio, solo iban a jugar Norda, Crea, Bartserk y Martachú (la hermana de Bartserk), pero a última hora, cuando terminabamos de hacer las fichas sobre papel blanco, aunque legales en un 93%, apareció un chico llamado Oriol, creo, y dijo querer apuntarse o dirigir el una de Edad Oscura. Le dejé que se apuntase, porque comprendí su situación, similar a la nuestra. Él tampoco tenía manual y decía que hacia un tiempo que no dirigia, asi que supongo que le gustó mas la idea de jugar que de dirigir.
La partida no fue gran cosa como tal, pero estuvo entretenida. Intenté mantener un ambiente mas o menos tenso, sin dejar muchas elecciones en manos de los jugadores, o en todo caso de hacerles pensar rápido. Así pasaba el tiempo sin más. Ricard estaba al lado, dirigiendo una partida de Aquelarre.
Mis jugadores respondieron bien, tomando decisiones y haciendo cosas y aunque no fue la mejor partida, al menos tampoco fue mala. Nota para el jugador de última hora, que llevando un Malkavian, amenizó bastante con sus locuras. Y así llegó el mediodia y luego ya fuimos a comer al Pans otra vez. Luego fuimos a buscar el coche y llevamos a Norda a la Estació del Nord, para que cogiera el autobús a las cinco y volviera para Zaragoza. Luego dejamos a Bartserk y a su hermana en el metro y finalmente regresamos a Manresa Crea y yo.
Ah si, me olvidaba, el domingo adquirí Washington Nocturno por otro euro. Y por lo que he leido de ambos módulos, no creo que me arrepienta del euro invertido en cada uno. Quizás si me hubieran costado veinte si, pero así...
Y aquí termina la crónica. Me he dejado cosas, quizás, pero los que vinieron ya las pondrán en los comments si quieren ;)
Hasta el próximo post. ¡Chaus!


1 Comentarios:
Te voy a enviar las fotos que hice para que ilustres la partida de ricard :)
P.D.: jodios chupitos de flores... yo no valgo pa esto xD
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